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INDICE
0. INTRODUCCIÓN
I. NUESTRO CENTRO
I. 1 Características del Centro
I. 2 Situación actual de la convivencia en el Centro
I. 3 Respuestas que se dan en el Centro a
I. 4 Relación con las familias y con los servicios externos
I. 5 Experiencias y trabajos previos desarrollados
I. 6 Necesidades de formación y recursos
II. OBJETIVOS DEL PLAN DE CONVIVENCIA
III. ACCIONES PREVISTAS
IV. PROCEDIMIENTO ESPECÍFICO DE ACTUACIÓN PARA PREVENIR CASOS DE ACOSO E INTIMIDACIÓN ENTRE ALUMNOS
V. MECANISMOS PARA EL SEGUIMIENTO Y EVALUACIÓN DEL PLAN.
0.- INTRODUCCIÓN:
El Equipo Directivo del CEIP Obispos García-Ródenas, conforme a lo establecido en la Orden de 20 de febrero de 2006 de la Consejería de Educación, presenta este Plan de Convivencia que, una vez aprobado, se incorporará a
Normativa reguladora en la Región de Murcia:
· Decreto 115/2005, de 21 de octubre, por el que se establecen las normas de convivencia en los centros docentes sostenidos con fondos públicos que imparten enseñanzas escolares (BORM 2/noviembre/2005)
· Orden de 20 de febrero de 2006, por la que se establecen medidas relativas a la mejora de la convivencia escolar en los centros docentes sostenidos con fondos públicos que imparten enseñanzas escolares (BORM 2/marzo/2006).
· Resolución de 4 de abril de 2006, de
Este Plan de Convivencia contempla las medidas e iniciativas propuestas por el Consejo Escolar y el Claustro de Profesores.
Antes de entrar a detallar el Plan de Convivencia de nuestro centro, de acuerdo a lo establecido en
Para entender la conflictividad en la escuela, nos situamos ante tres perspectivas diferentes y simultáneas en ocasiones. De un lado, la preocupación del profesorado por algunas conductas que abarcan la disrupción, la falta de disciplina y la falta de respeto, como más frecuentes. De otro, la preocupación social referida principalmente a las agresiones y actos vandálicos, la perspectiva más llamativa. Por último, la preocupación del alumnado, que se centra en el maltrato entre iguales, el aislamiento.
A la hora de abordar la conflictividad deberemos ir eliminando mitos, como el suponer que es un tema nuevo, de reciente aparición y provocado únicamente por la evasión familiar, la falta de autoridad o la generación de padres y madres existentes hoy en día. También el que hace referencia a la minimización de la gravedad de los conflictos o, por el contrario, el alarmismo social en casos determinados. Finalmente, el que lleva a pensar que hay falta de dureza en el control y sanción de determinadas actuaciones.
El aprendizaje no es un proceso aséptico e impersonal que se da sólo en los centros educativos, ni es algo individual. No podemos olvidar que cada alumno/a tiene una vida a su alrededor, ni tampoco su desarrollo emocional o las relaciones personales e intragrupales que mantiene. Lograr un buen clima de convivencia va a facilitar o a impedir el aprendizaje. Debemos tener una visión del conflicto como algo inevitable que en ocasiones ocurre dentro de un grupo, ofreciendo al tiempo herramientas positivas para resolverlo.
Los factores de riesgo de la violencia escolar, aumentan la posibilidad de que ésta se produzca. En el caso del agresor, algunos de éstos factores son la ausencia de empatía con las demás personas, una baja autoestima, egocentrismo, fracaso escolar, consumo de alcohol o estupefacientes, maltrato familiar, malas prácticas de crianza, ausencia de sanción adecuada en la escuela para el comportamiento violento, transmisión de estereotipos sexistas, etc. En el caso de la víctima, los factores de riesgo son escasas habilidades sociales, nerviosismo excesivo, rasgos físicos o culturales distintos, discapacidad o poca participación en actividades de grupo, entre otros.
La educación es un hecho colectivo, su riqueza puede estar en la variedad de relaciones que se establecen tanto en el centro como en el aula y otros espacios escolares.
Los estudios destacan las siguientes manifestaciones de la violencia en las aulas:
a. Disrupción en las aulas: la preocupación más directa y la fuente de malestar más importante de los docentes. Nos estamos refiriendo a las situaciones de aula en las que tres o cuatro alumnos impiden con su comportamiento el desarrollo normal de la clase, obligando al profesorado a emplear cada vez más tiempo en controlar la disciplina y el orden. Probablemente el fenómeno que más preocupa al profesorado en el día a día de su labor, y uno de los que más gravemente interfiere con el aprendizaje de la gran mayoría del alumnado de nuestros centros.
b. Faltas de disciplina en los centros y aulas: conflictos entre profesorado y alumnado. Suponen un paso más de lo que hemos denominado disrupción en el aula. Se trata de conductas que implican una mayor o menor dosis de violencia (desde la resistencia o el “boicot” pasivo hasta el desafío y el insulto activo al profesorado) que pueden desestabilizar por completo la vida en el aula. Con frecuencia se trata de fenómenos y conductas que no se dan solos y que se traducirán en problemas aún más graves en el futuro si no se atajan con determinación.
c. Maltrato entre iguales (“bullying”) Denominamos así a los procesos de intimidación y victimización entre iguales, esto es, entre alumnos compañeros de aula o de centro escolar. Uno o más alumnos acosan e intimidan a otro -víctima- a través de insultos, rumores, vejaciones, aislamiento social, motes, etc.
d. Vandalismo, daños materiales y agresión física: son ya estrictamente fenómenos de violencia; en el primer caso contra las cosas, en
En el Informe de la UNESCO “La educación encierra un tesoro”, también llamado Informe Delors, se indica que la educación a lo largo de la vida se basa en cuatro pilares:
· Aprender a conocer, combinando una cultura general suficientemente amplia con la posibilidad de profundizar los conocimientos en un pequeño número de materias. Lo que supone además aprender a aprender para poder aprovechar las posibilidades que ofrece la educación a lo largo de la vida.
· Aprender a hacer, a fin de adquirir no sólo una calificación profesional sino, más generalmente, una competencia que capacite al individuo para hacer frente a un gran número de situaciones y a trabajar en equipo.
· Aprender a vivir juntos, desarrollando la comprensión del otro y la percepción de la formas de interdependencia, respetando los valores de pluralismo, comprensión mutua y paz.
· Aprender a ser para que florezca mejor la propia personalidad y se esté en condiciones de obrar con creciente capacidad de autonomía, de juicio y de responsabilidad personal.
En el libro “Educar con inteligencia emocional”, de Maurice J. Elias y otros autores, hay principios que pueden considerarse universales, y que por tanto, deben ser puestos en práctica también en los centros educativos:
- Sea consciente de sus propios sentimientos y de los demás.
- Muestre empatía y comprenda los puntos de vista de los demás.
- Haga frente de forma positiva a los impulsos emocionales y de conducta y regúlelos.
- Plantéese objetivos positivos y trace planes para alcanzarlos.
- Utilice las dotes sociales positivas a la hora de manejar sus relaciones.
También nos dicen que “… la clave para responder a las cuestiones que nos plantean los niños no es la de precipitarnos a darles una respuesta. La clave es sermonearles menos y escucharles más; decirles menos y mostrarles más; dirigirles menos y cuestionarles más; sustituir la coacción por la persuasión; forjarles el carácter desde el interior de sí mismos, no a base de exigencias. Todo esto no puede suceder a menos que entre padres e hijos se haya establecido una relación, y que unos y otros sean participantes emocionalmente inteligentes y capaces de reflexión y de afecto de esa relación”.
I. NUESTRO CENTRO
I. 1. CARACTERÍSTICAS DEL CENTRO
Nuestro centro cuenta con seis unidades del Segundo Ciclo de Educación Infantil y doce de Educación Primaria. La plantilla docente está formada por veintinueve personas, profesorado de Infantil y Primaria, especialistas de las distintas áreas y de Pedagogía Terapéutica y Audición y Lenguaje. Semanalmente se recibe la atención del Equipo de Orientación Psicopedagógica comarcal, con sede en Cehegín. Desde septiembre contamos con la atención de una fisioterapeuta a tiempo parcial. El centro cuenta con un conserje a tiempo completo y una auxiliar administrativa compartida con el CEIP Artero.
Los espacios son los siguientes:
- Edificio de Infantil. Seis aulas, Sala de profesorado, Aula de Audición y Lenguaje, aseos, Aula de psicomotricidad, Aula de vídeo (también utilizada por la fisioterapeuta), Patio de recreo.
- Edificio de Primaria. Doce aulas, Aula de Informática, Aula de Recursos, Biblioteca, Aula de Música, Aula de Vídeo, Aula de Pedagogía Terapéutica, Sala de profesorado, Despachos del Equipo Directivo, Patio de recreo.
El centro cuenta desde el curso escolar 94-95 con un programa de apertura de la biblioteca escolar, que comenzó dentro de los proyectos de “Apertura de centros en período no lectivo” y desde el curso 2002-2003 forma parte del Programa Experimental de Bibliotecas Escolares de la Consejería de Educación.
Las características del barrio en el que se encuentra el Centro están detalladas en el Proyecto Educativo. Ahora solamente mencionaremos que se trata de uno de los barrios más humildes de la localidad, cambiando su aspecto y la edad media de su población en los últimos años con la construcción de nuevas viviendas y con la incorporación de población inmigrante.
Participamos en las actividades y proyectos programados desde las diferentes Concejalías del
Desde abril de 2006, el centro cuenta con una página Web (http://colegiorodenas.googlepages.com) que permite la información directa de multitud de temas sobre nuestra comunidad educativa, teniendo un apartado especial para el alumnado.
En el curso 2004-2005 se cumplimentó una encuesta por parte de las familias del CEIP Obispos García-Ródenas, con la finalidad de actualizar los datos relativos al entorno social del alumnado y de sus familias. A continuación ofrecemos algunos de los datos recogidos a través de la encuesta mencionada y que consideramos pueden ser importantes por su posible influencia en la vida en el centro y en la convivencia.
El trabajo de los padres está relacionado en el 49% de los casos con la construcción y las madres en el 66% son amas de casa. Las familias consideran su nivel económico como medio en un 71% y medio/bajo en el 15% de los casos.
Es curioso que casi la mitad de los padres regrese a casa por las noches, es decir, nuestro alumnado come de modo mayoritario únicamente con las madres.
El 97% considera que la responsabilidad de educar a los hijos/as es de la familia.
La gran mayoría de las familias está muy contenta con la educación que sus hijos e hijas reciben en el colegio, valorando especialmente que participen en las campañas que organiza el centro (Día de la Paz, del Libro,…).
Consideran que la relación entre el Colegio y los padres es uno de los aspectos más importantes para una buena educación del alumnado, que reciben suficiente información sobre el trabajo de su hijo/a en la escuela y sobre el funcionamiento del colegio.
Las tres cualidades que más valoran las familias del CEIP Obispos García-Ródenas son la calidad de enseñanza (59%), la calidad del profesorado (43%) y la apertura del centro en horario no lectivo para llevar a cabo diversas actividades (37%).
Entre un listado de diecisiete valores, las familias eligen mayoritariamente los siguientes para fomentar en sus hijos e hijas: Convivencia y respeto a los demás (80%), Justicia y honestidad (59%), Responsabilidad (57%), Educación para la convivencia y la paz (41%).
El trabajo del profesorado es valorado entre bueno y muy bueno, al igual que la relación del profesorado con el alumnado y del profesorado con las familias. Observan que sus hijos e hijas se sienten felices en el colegio.
Los datos recogidos muestran, por tanto, una buena relación entre los miembros de
I. 2. SITUACIÓN ACTUAL DE
La situación actual de la convivencia en nuestro centro es buena y satisfactoria. Se señala que cuando surgen los conflictos es debido a la falta de espacios y materiales adecuados en determinadas actividades, por ejemplo en los patios por la escasez de espacio para algunos juegos o en las aulas en los días de lluvia.
Los problemas que aparecen en las relaciones del alumnado entre sí son básicamente de falta de respeto (patadas, tirones de pelo, resolución violenta de los problemas, poco compañerismo,…) de lo que se deriva la necesidad de entrenar las habilidades sociales.
Las relaciones entre el profesorado son buenas, realizándose las tareas de coordinación propias y necesarias para un buen desarrollo de la actividad docente, tanto en el ámbito del Ciclo como en el Equipo Docente de nivel y en el Claustro. Esto repercute positivamente en el ambiente general del centro.
Las relaciones del profesorado con el alumnado también se valoran de modo positivo, excepto situaciones puntuales derivadas del incumplimiento de las normas establecidas. En algunos casos se apunta la necesidad de “hacer ver” la barrera que separa al maestro/a del alumnado.
Por último, también son bien valoradas las relaciones del profesorado con las familias de modo general, pues participan en las actividades que se organizan y que repercuten positivamente en la mejora de la educación y formación de sus hijos e hijas. Se comenta, no obstante, que a veces los problemas entre familias que tienen su origen fuera de la escuela, pueden llegar a través de los hijos y provocar situaciones problemáticas aquí.
También se señala que en algunos casos la implicación familiar en los temas de convivencia es prácticamente nula. Esto se podría mejorar ofreciendo informaciones mensuales o trimestrales a las familias sobre las actividades que se realizan en el centro, a través de documentos escritos y de las reuniones de grupo o de tutoría que se celebran.
Los tipos de conflictos más frecuentes son:
· Disrupción en el aula: hablar a destiempo, levantarse sin permiso, hablar con los compañeros...
· Distracción y falta de atención.
· Olvido del material para el desarrollo de la clase.
· Pérdida de respeto entre iguales o a menores durante el recreo o en las entradas y salidas al centro.
· Desobediencia a las órdenes educativas y formativas del maestro-familia.
· Pequeñas peleas en espacios comunes (baños, patio, pasillos,…), insultos de tipo racista o sobre las características físicas.
Sus causas, además de su gravedad e intensidad, son:
· En el alumnado podemos encontrar falta de motivación, dificultades de aprendizaje, impulsividad y poca reflexión, falta de herramientas para resolver los conflictos adecuadamente, ausencia de un referente de autoridad,…
· En algunas familias encontramos falta de colaboración y/o implicación en los aspectos escolares (no revisan si traen el material a clase, ni si tienen tareas para casa, etc.), e incluso a veces, poca responsabilidad de la familia ante el centro en casos puntuales. En ocasiones se señala que es necesario un cambio de actitud, por ejemplo en la dosificación de la televisión, ordenador y videojuegos, en la insistencia en los valores (respeto, solidaridad, compañerismo,…), límites y normas claras,…
· En el profesorado, perjudica el poco diálogo individual tutor-alumno.
I.3. RESPUESTAS QUE SE DAN EN EL CENTRO
Entendemos la convivencia como la capacidad de interactuar con los diferentes grupos sociales de manera asertiva, respetando los derechos de los otros y manteniendo la amistad mutua.
La convivencia en nuestro centro educativo está presente, además de en este documento, en el Plan de Acción Tutorial y en el Reglamento de Régimen Interior.
Partimos de que un buen plan de convivencia ha de diseñarse sobre objetivos preventivos y partir de la autoridad y el respeto como dos pilares fundamentales que facilitan la convivencia en nuestro centro.
Entendemos el conflicto como la confrontación que se produce entre diversos intereses. La actitud con la que se enfrenta una persona a un conflicto es más importante que la resolución del conflicto mismo. Los esfuerzos deben centrarse en buscar soluciones con un talante colaborador y de flexibilidad para el cambio.
Es bueno conocer las pautas de comportamiento de nuestro alumnado, sus semejanzas y diferencias, detectando aquellas que puedan crear desigualdad, como el género, determinadas características físicas o la cultura de origen. Tendremos que evitar y combatir las situaciones, entre otras, en que un alumno/a sea agredido por otros compañeros, en que se anulen las opiniones distintas o siempre participen las mismas personas en el aula, la existencia de personas marginadas, ignorar sistemáticamente a las personas que tienen más dificultades,… Habrá que tener en cuenta, también, factores externos o que “rodean” a nuestro alumnado (familiares, ambientales,…).
Nuestra práctica debe estar basada en el diálogo, necesitado de una doble acción: desarrollo de una actitud de apertura y compromiso; aprendizaje de las habilidades sociales adecuadas a
Avanzaremos hacia la participación, el compromiso y la responsabilidad, con el objetivo de lograr la autonomía individual y del grupo, atendiendo a la diversidad de personas y situaciones.
La importancia del compromiso de
- Establecimiento de un clima de orden, seguridad y trabajo eficaz
- Participación activa e implicación de las personas
- Relaciones positivas de consideración y respeto
- Implicación y estímulo de la dirección
- Trabajo de tutoría: clave en el desarrollo personal y social del alumnado
A partir del análisis de nuestro grupo clase podremos generar el tipo de convivencia que deseamos, teniendo presentes, por ejemplo, las siguientes pautas que nos ayudarán a potenciar la relación y el aprendizaje entre iguales:
- Una metodología participativa en la que el alumnado sea protagonista.
- Agrupación y situación en el aula con criterios previamente establecidos y en función de tareas concretas a realizar.
- Crear el hábito de escuchar y recoger todas las opiniones para tenerlas en cuenta.
- Reparto de tareas que compense posibles desigualdades.
- Desarrollar siempre, al menos, dos posibles soluciones. De esta forma se evita la uniformización de la opinión y se favorece la argumentación e interacción entre el alumnado.
Desarrollar una convivencia adecuada en el aula precisa que exista un buen nivel de coordinación entre el equipo docente. Ésta deberá establecerse sobre lo esencial, marcando una actuación coherente y una misma línea de trabajo. Se determinará cuáles son los objetivos básicos a conseguir con ese grupo-clase, estableciendo también las normas con el alumnado, posibilitando la interiorización de las mismas y su transferencia a otras situaciones.
Se diseñarán actuaciones especiales en el caso de grupos que sean especialmente conflictivos o en el de alumnos que presenten problemas de comportamiento desde los primeros años de escolaridad. En ambos casos tendremos que analizar el origen de los problemas, como hemos comentado anteriormente, conociendo la situación familiar, la escolarización anterior, la aparición de situaciones desencadenantes,…
En el primer caso, el trabajo coordinado del equipo docente será importantísimo, estableciendo las normas con el grupo desde el inicio del curso, las medidas que se tomarán como sanciones y como refuerzos positivos, la comunicación entre el profesorado de la evolución del comportamiento... El problema de la coordinación tendrá que resolverse consensuadamente, estableciendo mecanismos que
En
La acción tutorial es un instrumento de gran importancia para desarrollar
Se trabajará con el alumnado, de modo especial, las habilidades sociales, con especial interés en la autoestima y la estima a los demás, y se enseñará a los alumnos a reconocer, identificar y no confundir sus propias emociones (ira, dolor, desprecio, aislamiento, tristeza, alegría, acoso, miedo, timidez,…). Para todo ello, se prepararán actividades en los ciclos, coordinadas entre sus miembros para trabajar estos programas. En el Anexo podemos encontrar materiales que nos pueden servir de apoyo.
I.4. RELACIÓN CON LAS FAMILIAS Y LOS SERVICIOS EXTERNOS
Las relaciones del profesorado con las familias son buenas, implicándose éstas en las propuestas que se realizan, fundamentalmente a través de las reuniones en las tutorías. Se observa que los padres, debido a los horarios de trabajo, tienen una menor participación en la vida escolar de sus hijos e hijas, prácticamente inexistente en Educación Infantil.
Las familias deben conocer las normas que se aplican en el colegio y reforzarlas en casa.
Nuestro alumnado conoce las normas, la teoría, pero algunos no
En algunos casos será necesario realizar un trabajo especial con algunas familias, para facilitarles el apoyo, ayuda y orientación que deben ofrecer a sus hijos e hijas. En estos casos, además de contar con los materiales que se encuentran en el Anexo para trabajo con las familias, se puede contar con la colaboración del EOEP de zona y de la
Encontramos siempre un gran reto y dificultad en las relaciones con familias especialmente conflictivas, que pueden llegar al centro con actitud amenazante y sin respetar las normas al relacionarse con el profesorado. La solución debe llegar con la intervención del Equipo Directivo junto con el tutor/a del alumno.
La formación de las familias es una necesidad que aparece cada vez más demandada en las reuniones que se realizan y en las tutorías individualizadas. En este sentido, será interesante la colaboración con el AMPA del centro, que puede organizar actividades en esa línea, pudiendo solicitar también la implicación de la Concejalía de Educación del Ayuntamiento de Bullas. En ocasiones incluso se podría demandar la participación de organizaciones no gubernamentales que se dediquen a temas relacionados con la educación, la juventud, el ocio infantil y juvenil,…
I.5. EXPERIENCIAS Y TRABAJOS PREVIOS DESARROLLADOS
En el Plan de Acción Tutorial hay diversas actividades que realizamos y están favoreciendo la convivencia:
- Actividades de la Semana de la Paz, organizadas en torno a la celebración del Día Internacional de la Paz y
- Tutorías informales que se realizan a lo largo del horario con el alumnado.
- Tutorías con las familias para tratar aspectos de comportamiento de los hijos, tanto individualmente como de grupo. En ocasiones se preparan materiales formativos e informativos sobre temas educativos que se entregan a las familias para su lectura en casa.
I.6. NECESIDADES DE FORMACIÓN Y RECURSOS
El profesorado es consciente de la necesidad de formación para enfrentarse con eficacia a las nuevas formas y estilos que exige la educación hoy.
En Educación Infantil se señala que al no producirse conflictos graves no es necesario solicitar cursos específicos de “resolución de conflictos”. Apuntan que es suficiente con el intercambio de ideas entre las maestras del Ciclo y recibir orientaciones de la psicóloga para casos determinados.
Desde
En los casos en que sea necesario, la falta de habilidades en el manejo del aula por parte del profesorado puede resolverse a través de actividades formativas interesantes, integradas en la práctica docente diaria.
Sabemos identificar un conflicto, pero necesitamos consensuar el modo de actuar para resolverlo. También necesitamos una estructura organizada y sistemática para enseñar al alumnado a resolver sus propios conflictos.
En el primer y segundo trimestres del curso 2005-2006 se celebró en el centro un curso de formación sobre habilidades sociales. Se valoró como interesante la recopilación de materiales y técnicas, pero algunas de las propuestas realizadas no fueron bien acogidas por algunas personas.
Será interesante la participación en las actividades que se realicen dentro del Plan Regional de Formación, de acuerdo a lo previsto en la Orden de 20 de febrero de 2006, y que se dirigirán a los ámbitos de la función directiva, la función tutorial y actividades formativas específicas para el profesorado de Psicología y Pedagogía que realiza funciones de orientación.
II. OBJETIVOS DEL PLAN DE CONVIVENCIA
a) Conseguir la integración de todo el alumnado sin discriminación por razón de raza, sexo o edad.
b) Fomentar la implicación de las familias
c) Mejorar las relaciones entre todos los miembros de
d) Prevenir los conflictos dentro y entre los distintos sectores de
e) Priorizar la educación en valores de entre los demás contenidos del currículo, asignándoles espacios y tiempos específicos.
f) Fomentar la existencia de actividades, espacios y tiempos comunes para facilitar la convivencia entre el alumnado.
g) Se preverá una atención específica al alumnado que, por diversas causas, presente comportamientos que alteren la convivencia en el centro y la de aquel otro alumnado que padece sus consecuencias.
III. ACCIONES PREVISTAS
Como hemos señalado anteriormente, es necesario que escuchemos más a nuestro alumnado. Por ello vamos a iniciar este apartado con las reflexiones de un alumno de sexto sobre la convivencia:
“Todos somos personas. Sabemos lo que está bien y lo que está mal. Sabemos que tenemos que convivir tanto con una persona que te caiga bien o no. Todo con educación se arregla mejor que pegando puñetazos, tirándonos lapos, etc. Por tanto, los maestros, los padres y todas las personas en general nos enseñan, nos aman, nos ayudan a ser una persona.
Los maestros nos enseñan a ser persona y a aprender. Los partes nos los ponen porque nosotros nos portamos mal. Insultamos, pegamos, todo. Lo mejor para defenderse es irse de la pelea y de esos insultos que te dicen, y hay que decírselo a
Las reflexiones anteriores nos indican algunas de las posibles líneas de actuación en nuestro centro y las demandas de nuestro alumnado al respecto.
La prevención es la principal recomendación para la mejora de la convivencia que encontramos en toda la documentación sobre el tema, en consecuencia nuestro trabajo se centrará en prevenir las conductas contrarias a ella en nuestro centro.
Durante el curso escolar 2006-2007 centraremos las actuaciones de nuestro Plan de Convivencia en los siguientes aspectos:
· Mejora en las entradas y salidas del centro, así como en la puntualidad para llegar al Centro.
· Las normas para los tiempos del recreo.
· Programa de habilidades sociales con el alumnado.
· Formación de las familias.
· En Educación Infantil se tendrá en cuenta la flexibilidad en el período de adaptación.
· Para la administración de medicamentos, nos atendremos a la normativa vigente enviada por la Consejería de Educación.
Se establecerá un calendario para abordar en el mes de septiembre el proceso de elaboración de las normas citadas y su difusión entre todos los miembros de la comunidad educativa, al igual que la revisión del Plan de Acción Tutorial.
Es muy importante que todo el centro conozca las normas establecidas y se comprometa a respetarlas. Desde el primer día del curso, el alumnado debe saber lo que puede y no puede hacer, y las consecuencias que le puede traer el incumplimiento de las normas.
En las tutorías se destinará un tiempo especial a solucionar posibles problemas, utilizando materiales específicos en función de las características del grupo. Para ello, se establecerá un calendario que permita también trabajar diversos temas de convivencia para prevenirlos.
Las normas de convivencia básicas del centro se entregarán a las familias al inicio del curso, además de al alumnado.
En los Anexos al presente Plan de Convivencia se pueden encontrar sugerencias de actividades a realizar con los distintos miembros de
IV. PROCEDIMIENTO ESPECÍFICO DE ACTUACIÓN PARA PREVENIR CASOS DE ACOSO E INTIMIDACIÓN ENTRE ALUMNOS
En la Resolución de 4 de abril de 2006, de
Tras la definición del acoso escolar y exponer las diferentes conductas mediante las que se puede llevar a cabo, se distingue el acoso escolar de otras agresiones esporádicas o manifestaciones violentas.
Se establece el proceso para comunicar las situaciones de acoso al Equipo Directivo y el procedimiento de intervención ante supuestas situaciones de acoso entre escolares.
Al exponer las actuaciones posteriores con los implicados en dichas situaciones, la Resolución plantea las actividades que se pueden realizar con el grupo de clase para que el alumnado pueda conocer cómo actuar ante diferentes situaciones de acoso. Las actividades que se apuntan se incluirán en el Plan de Acción Tutorial, pero especialmente se incidirá en el modo de reprobar las situaciones de acoso, el modo de prestar apoyo a la víctima, el procedimiento para aislar al agresor cuando se comporta de modo inadecuado y el procedimiento para denunciar las agresiones.
V. MECANISMOS PARA EL SEGUIMIENTO Y
Sin excluir otros procedimientos específicos, los cuales quedarán reflejados en
De acuerdo con dicha ORDEN, se llevarán a cabo las siguientes actuaciones:
· Artículo 3: Contenido, seguimiento y evaluación del Plan de Convivencia Escolar.
o Corresponde a la Comisión de Convivencia el seguimiento y coordinación de la aplicación del Plan de Convivencia a lo largo del curso.
o Al finalizar el curso, el Consejo Escolar del Centro evaluará el Plan de Convivencia y elevará al Equipo Directivo las propuestas para su mejora que, junto con las del Claustro de Profesores, serán tenidas en cuenta para la actualización del mismo.
o Una vez elaborado el Plan, las modificaciones que anualmente incorpore el Equipo Directivo se incluirán en la PGA del Centro y una copia de las mismas será remitida, antes del 31 de octubre, a